El gratinado de brócoli y patata es una receta casera reconfortante perfecta para cualquier época del año combina la suavidad de la patata con la frescura del brócoli y una salsa cremosa que une todos los sabores en un plato equilibrado delicioso y muy fácil de preparar esta versión está pensada para que cualquier persona pueda hacerla en casa sin complicaciones utilizando ingredientes sencillos y accesibles el resultado es un gratinado dorado por fuera cremoso por dentro con una textura que se funde en cada bocado ideal como plato principal vegetariano o como acompañamiento para carnes y pescados
Para preparar este gratinado comienza seleccionando ingredientes frescos elige un brócoli firme de color verde intenso sin manchas amarillas y patatas de textura harinosa que aporten mayor cremosidad al conjunto necesitarás aproximadamente quinientos gramos de brócoli seiscientos gramos de patatas doscientos mililitros de nata para cocinar ciento cincuenta mililitros de leche ciento cincuenta gramos de queso rallado cincuenta gramos de mantequilla dos cucharadas de harina dos dientes de ajo sal pimienta negra y una pizca de nuez moscada si deseas realzar el sabor también puedes añadir un poco de aceite de oliva para engrasar la fuente
Comienza pelando las patatas con cuidado luego lávalas bajo agua corriente para eliminar cualquier resto de tierra sécalas ligeramente y córtalas en rodajas finas procurando que todas tengan un grosor similar para que la cocción sea uniforme coloca las rodajas en una olla grande cúbrelas con agua fría añade una cucharada de sal y lleva al fuego medio cuando el agua comience a hervir cocina durante ocho a diez minutos hasta que estén ligeramente tiernas pero no completamente blandas ya que terminarán de cocinarse en el horno retíralas del fuego escúrrelas con cuidado y resérvalas mientras continúas con el resto de la preparación
Lava ahora el brócoli separa los ramilletes con un cuchillo asegurándote de que no queden demasiado grandes si el tallo está fresco puedes pelarlo ligeramente y cortarlo en trozos pequeños ya que también aporta textura pon una olla con agua y sal a hervir cuando esté en ebullición añade el brócoli y cocina durante tres o cuatro minutos este proceso ayuda a mantener su color verde vibrante y mejora su textura después retíralo rápidamente y pásalo a un recipiente con agua fría para detener la cocción escúrrelo bien y colócalo sobre papel de cocina para eliminar el exceso de humedad
El siguiente paso es preparar la salsa cremosa que dará carácter al gratinado coloca una sartén amplia a fuego medio añade la mantequilla y deja que se derrita lentamente incorpora el ajo finamente picado y sofríe unos segundos sin dejar que se dore demasiado agrega las dos cucharadas de harina y mezcla constantemente con una cuchara de madera hasta formar una pasta homogénea cocina esta mezcla durante un minuto removiendo para que pierda el sabor a harina cruda comienza a añadir la leche poco a poco mientras continúas mezclando para evitar la formación de grumos cuando la mezcla empiece a espesar incorpora la nata sin dejar de remover cocina durante varios minutos hasta obtener una salsa suave y cremosa sazona con sal pimienta y una pizca de nuez moscada prueba y ajusta el sabor si es necesario la textura ideal debe ser ligeramente espesa pero fluida
Precalienta el horno a ciento ochenta grados mientras preparas el montaje del plato engrasa una fuente para horno con un poco de mantequilla o aceite de oliva coloca una primera capa de rodajas de patata distribuyéndolas de manera uniforme sobre la base añade encima una capa de brócoli procurando que quede bien repartido cubre con parte de la salsa cremosa asegurándote de que penetre entre los espacios repite el proceso formando nuevas capas hasta terminar con todos los ingredientes finaliza con una generosa cantidad de queso rallado en la superficie el queso será el responsable de crear esa capa dorada y ligeramente crujiente tan característica de los gratinados
Introduce la fuente en el horno precalentado y hornea durante aproximadamente veinticinco a treinta minutos observa cómo la superficie comienza a dorarse y la salsa burbujea suavemente si deseas un acabado más tostado puedes activar el gratinador durante los últimos minutos vigilando constantemente para evitar que se queme cuando el queso tenga un color dorado intenso retira la fuente del horno y deja reposar durante cinco minutos este reposo permite que la salsa se asiente y facilita el corte al servir
Al momento de llevarlo a la mesa notarás el aroma irresistible del queso fundido combinado con el suave perfume del ajo y la nuez moscada al cortar una porción podrás ver las capas bien definidas de patata y brócoli envueltas en una salsa cremosa cada bocado ofrece una mezcla equilibrada entre la textura suave de la patata la ligera firmeza del brócoli y la cremosidad del queso este plato puede servirse acompañado de una ensalada fresca o como guarnición para una carne asada también es perfecto para una comida ligera acompañado de pan crujiente
Si deseas personalizar la receta puedes añadir ingredientes adicionales como pequeños trozos de pollo cocido jamón en dados o incluso champiñones salteados para una versión más completa también puedes sustituir parte de la nata por leche evaporada si prefieres una opción menos calórica o utilizar quesos diferentes como mozzarella para mayor elasticidad o cheddar para un sabor más intenso otra alternativa es añadir una fina capa de pan rallado mezclado con queso antes de hornear lo que aportará una textura más crujiente en la superficie
Este gratinado también puede prepararse con antelación simplemente monta todas las capas en la fuente cubre con papel film y guarda en el refrigerador hasta el momento de hornear si lo preparas frío puede necesitar algunos minutos adicionales en el horno para calentarse completamente además es una receta que se conserva bien en refrigeración durante dos días y puede recalentarse sin perder su textura si decides congelarlo hazlo una vez cocido y completamente frío y descongela en refrigeración antes de volver a hornear
La clave para que esta receta quede perfecta está en respetar los tiempos de cocción previos no sobrecocer las patatas ni el brócoli y lograr una salsa con la consistencia adecuada el equilibrio entre los ingredientes es fundamental para que el resultado sea armonioso y agradable al paladar aunque es una preparación sencilla cada paso influye en el resultado final por eso conviene realizar el proceso con calma cuidando los detalles
El gratinado de brócoli y patata es una opción versátil nutritiva y muy sabrosa que demuestra que la cocina casera puede ser simple y al mismo tiempo especial con ingredientes básicos y un procedimiento claro es posible preparar un plato que guste a toda la familia y que pueda repetirse en diferentes ocasiones ya sea para una comida cotidiana o para compartir con invitados su combinación de verduras y salsa cremosa lo convierte en una alternativa equilibrada que aporta energía sabor y una textura reconfortante en cada porción
